19 octubre 2013

Cocinar en el lavavajillas

Cuando vi esta información en la tele me quedé sorprendida ¿cocinar en el lavavajillas?... esto es increible. Pero cuando vi el procedimiento y pensé en la fundamentación de esta forma de cocinar me convencí que era una buena idea. Al fin y al cabo ahora se está cocinando a baja temperatura muchos alimentos y quedan fantásticos porque conservan mejor sus propiedades y sabor.
Cocinar en el lavavajillas es una forma similar, se cocina a 60 grados con lo cual, las verduras y algunas ortalizas quedan muy buenas. Yo he probado con varias cosas, la última con un germinado que ya os contaré. Pero veamos al paso a paso.


Para cocinar en el lavavajillas necesitamos un recipiente que cierre totalmente hermético. A ser posible de cristal ya que los de plástico pueden perder la forma con el calor y dejar algún poro en el cierre, con lo cual habría filtraciones de agua dentro del recipiente. Esto es muy importante ya que el recipiente se pone en el lavavajillas junto con el resto de cosas para lavar y se lleva a cabo un lavado normal.


Dentro de este recipiente hermético, se pone la verdura, hortalizas o lo que queramos cocinar. Si queremos se puede añadir una pizca de sal y despues se cierra. Se coloca en el lavavajillas junto con el resto de cosas para lavar y se comienza el lavado como hacemos normalmente. Al finalizar el programa de lavado, nuestra comida está cocinada como si la hubiéramos cocinado al vapor. Queda con un sabor estupendo. 


La col queda buenísima, para poner directamente al plato. Las zanahorias y judias verdes quedan al dente, con consistencia pero no están duras. Con un chorrito de aceite se pueden comer al momento.


 



06 octubre 2013

Tarta de higos

Continuando con las recetas de productos de temporada hoy proponemos una receta de tarta de higos. Los higos son una fruta difícil de conservar fresca, por lo tanto hay que o consumirlos rápidamente o hacer mermelada, confitura, etc. o secarlos. Hace años era frecuente ver en los pueblos secaderos de higos, que luego se guardaban, hasta navidad.
Esta receta admite variaciones en la pasta de base. Yo ha he hecho con masa quebrada pero podríamos hacerla con hojaldre y quedaría igual de buena. También la cantidad de higos dependerá de nuestro gusto.









Ingredientes

Una lámina de masa quebrada.
2 huevos
3 cucharadas soperas de azúcar
200 ml de nata líquida
600 gr. de higos
mantequilla para engrasar el molde

Preparación

 Batir los huevos, añadir el azúcar y la nata. Pelar los higos y partir por la mitad o en varios trozos si son grandes. Colocar la masa quebrada (o el hojaldre) en un molde engrasado con mantequilla. Verter la mezcla de huevos azúcar y nata sobre la masa. Poner los higos distribuyéndolos por toda la tarta. Si nos gusta más cargada los pondremos muy juntos. Tener en cuenta que disminuyen un poco al cocinarse.




04 octubre 2013

Pasión de Bobal (D.O.P. Utiel-Requena)

El fin de semana pasado probamos este vino. Nuestras expectativas eran buenas ya que la uva bobal está entre las que despiertan nuestra simpatía. La variedad bobal es autóctona por excelencia de la zona de la Manchuela (Albacete) y Requena-Utiel (Valencia). En el pasado ha sido una variedad modesta de la que vivían muchos agricultores.  En los años cincuenta y sesenta  había grandes extensiones de viñedo  bobal, la cual se caracteriza por su gran producción (muchos racimos y de gran tamaño) y unos altos niveles de acidez y polifenoles. Por lo general se dedicaba al vino a granel. En los años noventa desaparecieron muchísimas cepas de bobal que fueron sustituidas por otras variedades.  Pero actualmente numerosas bodegas tratan de devolverle su gloria elaborando vinos de mesa con más o menos acierto.

Pasión de bobal  me llamó la atención en cuanto lo vi con su  etiqueta de diseño atractivo, limpio y original. Tampoco su precio es exagerado (entre 8 y 10€, según comercios). Tras tomar las notas de cata, antes de publicarlas, he mirado en algunos foros sobre vinos y he quedado muy sorprendida de los comentarios. Respecto a algunas críticas publicadas me planteo si estamos hablando del mismo vino. Pero bueno, como decimos siempre, sobre gustos….. hay colores.

A la vista tiene un llamativo color rojo picota con ribete azulado-violaceo.
A la nariz, a copa parada se muestra poco aromático pero en movimiento surgen aromas a frutos rojos y negros (frambuesa, moras…) un ligero toque a caramelo de fresa con un poco de tostado. Posiblemente por su permanencia de 6 meses en barrica..
A la boca resulta bastante acuoso, de estructura sencilla, poco carnoso. Se  confirman los sabores tostados que encontramos en nariz, aunque también aparece un ligero toque a verde.

En general resulta bastante redondo y equilibrado pero sin notas excepcionales. Marida bien con platos suaves como carnes blancas y arroces. Un buen vino para acompañar un paella y de estupenda relación calidad precio.