23 noviembre 2014

Pizza sin masa (sin harina, apto celiacos)

Esta cuasi-pizza es otro invento para ampliar nuestro recetario de comidas sin cereales. El aspecto es de pizza  y el sabor es muy similar, pero no es una pizza.
La masa está hecha con verdura y la puedes completar con cualquier tipo de ingredientes. Nosotros la comimos con jamón y estaba muy rica.








Ingredientes

2 huevos
2 patatas medianas
2 zaNahorias
1 tomate
2 lonchas de jamón
queso emental rallado
sal y pimienta
orégano y albahaca


Preparación

Cuece las patatas y las zanahorias con sal, hasta que queden bien blandas. Después escúrrelas procurando que queden bien secas. Machaca las patatas y zanahorias con un tenedor hasta formar una pasta, añade los dos huevos batidos y espolvorea de pimienta. Con esta masa formaremos la base de la pizza poniéndola en un molde redondo. La altura de la masa puede ser más o menos gruesa, según nuestro gusto.
Precalentamos el horno a 180º y metemos el molde con la base de la pizza durante 10 minutos. La base quedará bastante cuajada. Sacamos la base y añadimos el tomate cortado en rodajas muy finas, el jamón en trocitos, el queso rallado, orégano y albahaca. Metemos al horno otros 10 minutos o el tiempo que haga falta hasta que quede el queso fundido, el tomate  y el jamón a nuestro gusto. Si queréis poner atún, bacon u otro ingrediente, podéis darle un sabor diferente.

No se puede comer a trozos, como una pizza ya que no tiene una base consistente, hay que poner en el plato y comer con el tenedor. Pero tiene bastante sabor a pizza debido a las hierbas, el tomate y el queso. ¡Cuando uno no puede comer harina y le gusta la pasta, cualquier cosa que se le parezca le sabe a gloria!


14 noviembre 2014

Tarte Tatín de membrillo

Es la época de los frutos de otoño y el membrillo es uno de mis preferidos. El fruto me parece de lo mas interesante y el olor es estupendo. Por no hablar del árbol del membrillo que me parece de los más bonitos. Hoy presentamos la Tarte Tatín pero en vez de ponerle manzana la hemos hecho con membrillo.
El procedimiento es el mismo, pero hay que cocer el membrillo en vez de ponerlo crudo como hacemos con la manzana. Para mi esta tarta es una "tarta al revés" porque lleva la base encima y luego hay que darle la vuelta para que quede bien. El resultado es buenísimo.

Ingredientes

2 membrillos medianos
1 lámina de masa quebrada redonda
10 cucharadas de azúcar
2 palos de canela
2 cucharadas de mantequilla
la piel de un limón

Preparación

Pelar los membrillos y cortarlos en trozos medianos. Poner a cocer en una cazuela con un palo de canela, la piel de medio limón y 3 cucharadas de azúcar. Dejar cocer hasta que esté semiblando. Debe quedar entero pero no muy duro. Una vez cocido lo escurrimos. Mientras se cuece el membrillo, preparamos 5 cucharadas de azúcar y un poquito de agua, preparamos azúcar caramelizado para poner en el fondo de un molde redondo.
En una sartén ponemos el resto del azúcar (unas 3 cucharadas) con un poco de caldo de cocer el membrillo y la mantequilla. Se hará un almíbar que deberemos reducir hasta que esté bien ligado. En este almíbar añadiremos los trozos de membrillo rehogando un poco para que se impregnen bien de todo el sabor.
Para componer la tarta pondremos en el molde donde hemos puesto el azúcar caramelizado los trozos de membrillo y el almíbar y lo cubriremos con la lámina de masa quebrada remetiendo bien los bordes para que  quede todo dentro. Pincharemos con un palillo unos agujeritos pequeños para que no se infle y la meteremos al horno 180º durante 25 minutos aproximadamente, hasta que veáis que la masa quebrada esta dorada. Al sacar del horno dejaremos enfriar un poco y le daremos la vuelta para que quede la masa abajo y el membrillo arriba.







07 noviembre 2014

Pan de molde con harina de garbanzos (en el microondas)

Continuamos experimentando con recetas sin harina de trigo. Como comentamos hace unas semanas , una persona de nuestra familia ha sido diagnosticada de asofagitis con alergia a los frutos secos, las semillas y los cereales, excepto al arroz.
Cocinar con estos condicionantes nos está llevando a descubrir alimentos desconocidos para nosotros hasta ahora. Pero como dice el refrán: "las penas con pan son menos". Asi que, hoy hemos hecho pan con harina de garbanzos.
No es el primero que hago, pero los anteriores estaban poco conseguidos. Creo que éste es definitivamente el mejor. Tiene un sabor estupendo. Para aplacar el sabor intenso a garbanzos le pongo hierbas y un poco de queso parmesano rallado. Está tan rico que se puede comer solo. Imaginaros como está con un chorrito de aceite.









Ingredientes

200 g. de harina de garbanzos
250 ml de agua mineral
2 sobres de gasificante (yo utilicé los Litines de marca Mercadona).
1cucharada de hierbas (utilicé hierbas provenzales, pero podéis utilizar las que mas os gusten)
3 cucharadas de queso parmesano rallado
una pizca de sal (como 1/4 de cucharilla de café)

Preparación

No tiene ningún misterio. Es más fácil de hacer que el pan hecho con harina de trigo, porque no hay que dejarlo fermentar (la harina de garbanzos no fermenta).
Primero se mezclan todos los elementos secos. Se abren los sobres de gasificante (dos azules y dos blancos) y se mezcla su contenido en una taza o bol pequeño. Se añaden a la harina y tambien añadimos la sal, las hierbas y el queso. Mezclamos todo bien y después vamos añadiendo el agua poco a poco. No hay que remover muy fuerte ya que el gasificante comenzará a hacer burbujas y no interesa romperlas. Hay que mover lo justo y suficiente para que se amase todo bien, pero sin pasarse para respetar algunas burbujitas que le darán al pan mas esponjosidad. Quedará una masa bastante blanda, no esperéis que quede amasado con el pan de trigo.
Engrasamos un molde con aceite y ponemos la masa en él. Lo ponemos al microondas 7 minutos  a máxima potencia y cuando termine el tiempo, lo dejamos 5 minutos más dentro del microondas.
Desmoldamos enseguida y dejamos enfriar en una rejilla.

01 noviembre 2014

Timbal de verduras y queso

Esta receta podría entrar en la sección de "cocina para novatos" porque es muy fácil de preparar. Los ingredientes cocinados se pueden comprar ya preparados, de manera que no hay guisar. Si queréis hacerlo con niños, esta opción es muy interesante.









Ingredientes (para cada timbal)

1 rebanada de pan de molde
1 lamina de queso sabroso, tipo emental o similar
1 cortada de jamón de york
2 rodajas de calabacín, si es grande y 8 si son pequeños
1/4 de una cebolla mediana (se puede utilizar cebolla frita o caramelizada ya preparada)
2 cucharadas de salsa de tomate (se puede utilizar ya preparado)
aceite de oliva
queso rallado
azúcar, sal y pimienta

Preparación

Para preparar el timbal hay que cortar el pan de molde, el queso y el jamón de york con un aro de emplatar o cualquier molde redondo. Por ejemplo un vaso ancho o similar. 
Se pone el calabacín en un recipiente apto para el microondas y se cuece durante unos minutos a máxima potencia, con un poco de pimienta molida y sal. Para 8 rodajas grandes yo lo tuve 5 minutos. Cortaremos la cebolla en juliana y la pondremos en un cazo al fuego, con dos cucharadas de aceite y un poco de sal. Al principio a fuego fuerte y cuando comienza a freír bajaremos el fuego. Hay que mover de vez en cuando y mantener el cazo tapado. Cuando la cebolla está transparente, si queremos caramelizarla, se añade una cucharadita de azúcar y se deja un par de minutos a fuego lento sin mover. Si nos gusta simplemente frita, evitaremos añadirle azúcar. Esta cebolla caramelizada o simplemente fríta se puede comprar en bote ya cocinada. La marca Hida tiene unos botecitos pequeños que van estupendamente. También hay que preparar la salsa de tomate. Yo utilicé tomate frito Hida, pero para hacer la salsa basta con poner el tomate a freír, triturado o cortado bien pequeño, con un poco de sal y azúcar.
Cuando el calabacín, el tomate y la cebolla están cocinados ya podemos montar el timbal. Tendremos el pan de molde, el queso y el jamón de york cortados en círculos. Se prepara en el plato donde lo vamos a servir. Colocaremos en la base la rebanada de pan de molde, sobre ella colocaremos una rodaja de calabacín, si es grande, o tres o cuatro rodajitas si son pequeñas. Añadimos una cucharada de cebolla frita o caramelizada y una cucharada de tomate. Seguidamente colocaremos la lámina de jamón de york y la lámina de queso. Finalmente pondremos otra rodaja de calabacín, como la vez anterior. Sobre todo esto añadimos otra cucharada de cebolla frita o caramelizada y otra de tomate. Para terminar, se pone queso rallado.

Si queremos tomarlo caliente, se mete al microondas unos segundo a potencia media, pero si la cebolla y el tomate están calientes, se puede tomar tibio, sin necesidad de calentarlo.