18 septiembre 2011

Cata de quesos y vinos franceses
















Editamos esta magnifica cata de quesos y vinos franceses celebrada a finales del pasado curso. La degustación consistía en unos quesos franceses, brie, Comté, Muster, Roquefort y Saint-Nectaire. Los quesos estaban muy bien presentados, en platos grandes donde había trocitos o montaditos con cada tipo de queso. Los vinos fueron un Champagne, dos Borgoñas, un blanco Chardonnay y un tinto Pinot Noir y un tinto de la zona de Burdeos.
Los quesos estaban muy buenos, el brie o el roquefort, son bastante conocidos, pero de los otros, el que más me gusto fue el Comté, tiene una textura muy particular, en la boca se deshace en forma de finos grumos, muy rico. El Muster es también muy especial, es de la zona de la Alsacia, de olor muy potente, pero más fino y gustoso en boca.
Con respecto a los vinos, comenzamos probando el Champagne, Baron-Fuenté, localizado en Charly Sur Marne. El color es amarillo pálido, acerado, de burbuja fina y muy seguida. No es muy intenso, pero se nota muchísimo el pan recién horneado, levaduras, algo dulce, un poco de miel… En la boca recuerda mucho a los aromas de la nariz. Estuvo muy bueno, quizás le falto algo de intensidad, pero la combinación Champagne con quesos es muy buena.

El siguiente vino que probamos fue el blanco de la zona de Borgoña, un Chardonnay, William Fevre, Petit Chablis, de 2007. Este vino tiene un color amarillo acerado, limpio, de intensidad aromática media, salen cítricos, algo mineral… a la boca, muy bueno, un toque ácido, que en nuestros vinos nos cuesta mucho tener, propio del clima y el suelo de la región.

Comenzamos con los tintos, aunque el Pinot Noir más que un tinto, para nosotros sería un rosado subido de color. Joseph Drouhin 2009 "Laforet" Bourgogne Pinot Noir, un rojo cereza, muy agradable. Aromas a frutas rojas, frambuesas, moras, caramelo de violetas… la intensidad media. A la boca, muy agradable, nada tánico recordando la fase olfativa. Este vino con el queso Comté, hacía buen maridaje.

Para finalizar nos tomamos el Burdeos, Chateau Moison Neuve. Sin duda, el mejor vino de los cuatro. Cuando llegamos lo tenía decantado, un acierto, es un vino de guarda y necesita un tiempo para poder expresar todo su potencial. Al final, estaba mucho más bueno que nada más servirlo. El color rojo granate, de capa media. A la nariz ciruelas pasas, especias, cacao, caramelos de café con leche, intensidad media-alta. A la boca, muy agradable, un poco más ácido que nuestros crianzas o reservas, salían las ciruelas, las especias y el cacao. La copa vacía, olía muy bien, una lástima que se acabara. Un maridaje muy bueno con el Muster.

1 comentario:

  1. Como toda zona vitivinícola en Borgoña, ha vinos buenos, no tan buenos y malos. Lo que es cierto que la pinot noir da vinos de capa de color no muy intensa, cosa esta que nos induce a engaño ya que son vinos de mucha estructura y de larga vida.

    Gabriel.

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