09 diciembre 2014

Tiempo de membrillos

Es la época del membrillo un fruto muy aromático. Su olor me trae recuerdos de mi infancia, del olor de las alacenas de mis abuelas. Para aromatizar la bajilla y otros enseres de cocina, ponían membrillos. La imagen de los estantes con sus mantelitos de ganchillo y puntillas y los membrillo madurando dentro de un tazón o un vaso, es inolvidable.
También el arbol del membrillo es muy bonito sobre todo cuando está cuajado de frutos.

Aprovechando que tenemos membrillos, hemos preparado dulce y jalea de membrillo, además de la tarta que ya os presentamos en un post anterior. No es necesario poner los ingredientes para estas recetas porque van un poco a gusto de quien las elabora y las cantidades son en proporción al peso de membrillo.

El dulcey la jalea de membrillo como postre son riquísimos, pero además se pueden combinar con algún alimento salado, como el queso, con un resultados estupendo.








Ingredientes para el dulce de membrillo

Membrillo
Azúcar

Preparación

Lavar bien los membrillos y ponerlos a cocer partidos en dos trozos cubiertos de agua. Se cuecen una media hora y después se dejan enfriar. Se quita la piel y el corazón y se pesa todo el membrillo limpio de semillas y pieles. Las pieles y el agua de cocerlos se reservan. Se añade el 75% de su peso en azúcar, se tritura la mezcla de membrillo y azúcar y se pone a cocer otra vez. Desde este momento hay que mover constantemente con una cuchara de madera. El fuego debe ser medio para evitar que salpiquen las burbujas y nos quemen las manos. Cuando está espeso y a nuestro gusto, se retira del fuego y se deja enfriar un poco. Se pone en recipientes para que se solidifique y ya lo tenemos listo para comer.


Ingredientes Jalea de membrillo

Pieles de cocer los membrillos 
Agua de cocer los membrillos
Azúcar (500g. por litro de liquido)
Piel de un limón

Preparación

Poner todos los ingredientes al fuego y remover hasta que el líquido quede espeso. La piel del membrillo es un espesante natural y hace que quede como una gelatina. Podemos dejarla con la textura que nos guste, incluso muy espeso, tipo gominola.
Una vez reducido se pasa por un colador fino dejando sólo ña jalea y desechando las pieles y el limón. Se pone en frasquitos o en tarrinas. Queda con la textura de gelatina y de un color rojo-granate precioso. Si la hemos espesado mucho, se puede poner en un molde bajo y una vez fría cortar a daditos simulando golosinas, están buenísimas. Si queremos conservarla mucho tiempo, procederemos como si fuera mermelada, la pondremos en frascos de cristal herméticos y al baño maria unos 20 minutos.








1 comentario:

  1. Me encanta! Como bien dices combina genial con el queso y además has aprovechado todo! A ver si los encuentro...BSS!!

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